Hoy, las cerca de 90 hectáreas de viñedo Salas, con una edad media de más de 70 años, representan un patrimonio único que pocas bodegas pueden igualar. Creando un ecosistema único y autónomo que otorga a nuestros vinos una personalidad inimitable.
Cada cepa cuenta una historia de ciclos de cosechas, climas cambiantes y manos expertas que han acariciado estas uvas con amor y respeto. En nuestros viñedos, la vejez se traduce en complejidad, profundidad y carácter.