Durante la visita a la bodega, los enoturistas explorarán las instalaciones de recepción y clasificación de uva, los túneles subterráneos para la fermentación, las cavas de barricas para la crianza y la sala de catas.
Además, el viaje culmina con una degustación de los apreciados vinos de las Luceras, donde la temperatura y humedad constantes, barricas de roble y el cuidado personal de Amada Salas se combinan para crear vinos con una gran personalidad y carácter.